En multitud de recetas podemos ver cómo se habla del famoso baño María pero la pregunta es: ¿sabemos de verdad qué es este método y cuál es la forma de llevarlo a cabo?

¿A qué nos referimos cuando hablamos del baño María?

El baño María es un método para cocinar de forma indirecta los alimentos que permite tener mayor control sobre lo que se esté cocinando. La cocción al baño María está especialmente indicada para aquellas sustancias que no soportan bien el calor intenso. Es una técnica de cocción lenta que permite que lo que vamos a cocinar adquiera una temperatura suave, uniforme y constante, esto quiere decir que todas las partes del líquido o sólido van a tener el mismo grado de calor. Suele utilizarse tanto en postres (para derretir chocolate y mantequilla) como en salsas, púdines o cremas.

Qué es el baño María

¿De dónde proviene el nombre de “el baño María”?

El baño María, que proviene del latín “balneum Maria”, tiene distintas teorías que hablan sobre quién inventó esta técnica, pero parece que todas tienen en común que se le puso este nombre en honor a la primera mujer alquimista de la historia, María la Profetisa. Por esto, este método se empezó a utilizar en la alquimia, la química y en otras áreas de la ciencia para calentar probetas y todo tipo de contenedores líquidos de una forma lenta y controlada. Después se trasladó a la cocina con el mismo fin.

¿Se utiliza el baño María en la actualidad?

Este procedimiento se utilizaba mucho más hace años, pero desde que el microondas es utilizado a diario, ha pasado a un segundo plano. Pero esta manera de calentar alimento tiene algunas ventajas sobre el microondas como, por ejemplo, a la hora de fundir chocolate o mantequilla, este método es mejor ya que no se quema ni se tuesta. Aún así es ampliamente utilizado, sobretodo en el sector de la gastronomía. Hay marcas que venden electrodomésticos, llamados de la misma forma que esta técnica, que son exclusivamente utilizados para este fin.

Qué es el baño María

Hay varias formas de utilizar esta táctica. Normalmente suele hacerse en un fuego, ya sea vitrocerámica, inducción o gas. Esto es indiferente, por lo que usted podrá hacerlo fácilmente en su casa. Otra opción es hacerlo en el horno; esta forma suele emplearse en las recetas donde el huevo tiene que cuajar, por ejemplo, para hacer un flan.

Veamos cuáles son los pasos para utilizar el baño María.

Que Necesitas

Antes de comenzar es necesario saber cuáles sol los instrumentos que vamos a utilizar:

  • Un cazo o cacerola
  • Agua
  • Un recipiente que soporte el calor y sea más pequeño que el cazo o cacerola que vayamos a utilizar.
  • Vitrocerámica o fuegos de gas.
  • Una madera para apoyar el recipiente caliente.
  • Manoplas de cocina, un trapo o una servilleta para agarrar el recipiente.

Instrucciones

Una vez que los materiales necesarios estén localizados y preparados pasemos a ver cómo se hace:

  1. Primero cogemos el cazo y lo llenamos con agua, nunca debemos llenarlo del todo. Una buena medida sería por la mitad, más o menos, dependiendo del tamaño del recipiente que hayamos escogido. Es posible utilizar otros líquidos, como el aceite, para el baño María; pero es más recomendable el agua, ya que es más barato y además se sabe que la temperatura del alimento que vayamos a calentar no superará los 100ºC.Qué es el baño María
  2. Cuando el cazo esté lleno, colocamos el alimento dentro del recipiente, y seguidamente ponemos el recipiente en el cazo con el agua. Dependiendo de la comida que vayamos a calentar, se puede hacer a contacto o a seco: se dice que es a contacto cuando el recipiente que contiene el alimento esta sumergido en el agua hirviendo, de esta forma la temperatura será más alta. Esta forma está especialmente indicada para comida que ya está hecha o algunos tipos de salsa. Por otra parte, cuando es a seco, el recipiente no llega a tocar el agua, por lo que la temperatura es más baja y la cocción más lenta. Este modo es más adecuado para derretir chocolate. En este caso, el recipiente podría ser más grande que el cazo para que no toque el agua o tenga asas para que quede suspendido y echar menos agua para que no llegue a tocarlo.
  3. Una vez lo tenemos todo preparado, colocamos el cazo en el fuego y esperamos a que el agua empiece a hervir. Hay que tener en cuenta que el agua, al estar hirviendo, se irá evaporando, por lo que habría que echarle más cantidad si vemos que se está acabando, ya que no es recomendable que el recipiente toque en ningún momento el cazo, pues podría quemarse. Otra forma de evitar que el recipiente toque el fondo del cazo es poner un anillo de metal, como los que se utilizan en repostería para cortar la masa, para hacer de base y apoyar en él el recipiente.Qué es el baño María
  4. Cuando la comida esté a la temperatura deseada, se haya derretido el chocolate o la mantequilla, o la salsa esté hecha, apagamos el fuego y retiramos el cazo del mismo. Con ayuda de unas manoplas de cocina, o en caso de no tener con un trapo o servilleta, cogemos el recipiente con cuidado de no quemarnos y lo dejamos en una madera. Por otra parte, con el agua que haya quedado en el cazo se puede volver a utilizar para calentar más comida o hacer otras elaboraciones al baño María. Si no se va a utilizar más es mejor dejar que se temple un poco y después desecharla, ya que seguirá muy caliente aunque hayamos apagado ya el fuego.

¿Cuáles son los principales usos de este método?

Mediante el baño María se pueden hacer diferentes postres, como el flan, pudin o paté.Está especialmente recomendado para alimentos delicados, como el chocolate, que si se calienta de forma directa en el fuego es fácil que se queme. Este procedimiento también se ha venido utilizando para hacer conservas.

Consejos

Como punto final, aquí les dejo una serie de consejos a la hora de cocinar utilizando el baño María:

  1. Es conveniente tener preparada agua caliente a parte por si, en el caso de que el agua del cazo se evapore, añadirla. Si no tuviéramos esta agua preparada y la echáramos fría o a temperatura ambiente, el agua del cazo dejaría de hervir y tendríamos que esperar más para que volviera al punto de cocción que estaba antes. Esto es especialmente importante en el caso de las salsas, donde no es recomendable que haya cortes bruscos de una temperatura a otra, siendo mejor que siempre reciba un calor constante.
  2. A la hora de llenar el cazo, hay que recordar que no debe ser en exceso, puesto que cuando empiece a hervir puede salpicar y desbordarse.
  3. Cuando sea posible, es recomendable poner el recipiente cuando el agua del cazo haya alcanzado el punto de ebullición. De esta forma será más fácil controlar el tiempo de cocción.
  4. Si los recipientes que vayamos a poner dentro del cazo son pequeños, como botes de cristal, y corren peligro de moverse y golpearse unos con otros, se puede poner un trapo limpio en el fondo antes de echar el agua para evitar que se desplacen.
  5. Cuando la cocción se haga en el horno, es recomendable poner cáscaras de huevo en la superficie del agua para evitar que ésta salpique y se salga.
  6. Cuando se utilice el baño María para hacer flanes, se aconseja poner un paño de felpa y una tapa encima, para que el paño absorba el vapor y así se cuaje perfectamente.

El tiempo de realización y el tiempo de cocción varían considerablemente según la cantidad de agua que se utilice y el tipo de alimento que se vaya a cocinar.

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