Diferencia entre harina de fuerza y harina normal

En muchas recetas podemos ver que nos piden que utilicemos harina de fuerza pero, ¿sabemos realmente que diferencia hay entre ésta y la harina común? ¿Podemos utilizar la harina normal en lugar de la de fuerza si no disponemos de ella en casa?

En este artículo resolveremos todas tus dudas.

¿Qué es la harina normal?

La harina de fuerza se caracteriza por tener más cantidad de gluten que la normal. Por este motivo, a la harina común se le llama también harina «floja», por su bajo contenido en gluten. Este bajo contenido hace que las masas elaboradas con este tipo de harina tengan menos consistencia.

Esta harina necesita reposar para doblar su tamaño. Por eso, como podemos observar en la mayoría de recetas, nos dicen que debemos esperar entre una y tres horas a que la masa suba. Esto ocurre porque la levadura se tiene que «comer» el gluten de la harina para que suelte el gas y así hacer que la masa se hinche.

Este tipo de harina está especialmente indicado en elaboraciones de repostería. Tiene un amasado más fácil que la otra. Otra indicación de este tipo es que tiene una menor capacidad de absorción de líquidos que otros tipos de harinas. Concretamente, absorbe medio litro de agua por cada kilo de harina, más o menos. Su contenido en proteínas suele estar alrededor de un 6 o 10%.

Algunas elaboraciones de repostería en las que está altamente recomendada son: bizcochos y dulces en general, churros, grofes, crepes, bizcochos sin levaduras, masa quebrada, dulces con levadura química, magdalenas, brownies, pasta seca, etc.

¿Qué es la harina de fuerza?

Como hemos comentado, la harina de fuerza es la que tiene más gluten. Esta característica permite gasificar la masa sin ningún problema y sin esperar a que suba la masa. La masa subirá perfectamente durante la cocción del alimento. Esto ocurre porque la levadura puede llevar a cabo rápidamente la función de absorber el gluten, dado la gran cantidad que tiene.

Para que una harina se considere de fuerza tiene que tener al menos un porcentaje de 12 gramos de proteínas por cada 100 gramos de harina.

Este tipo de harina tiene más gluten y esta hecha con un tipo de trigo más duro. Esto permite una mayor absorción de líquidos.Y esto hace que su amasado, estirado y refinado se haga con mayor dificultad. Esto ocurre así por su alto contenido en almidón. Está especialmente indicada para platos que requieran gran cantidad de azúcar, grasas o lípidos.

Este tipo de harina se utiliza en todo tipo de elaboraciones de panadería. Antiguamente solo se podía comprar en fábricas de pan o en tiendas de pan. Actualmente se comercializa en cualquier supermercado. Podremos encontrarla bajo el nombre de harina de fuerza.

Imagen de: www.recetin.com
Imagen de: www.recetin.com

Se utiliza especialmente para hacer todo tipo de panes y masas fermentadas. En roscones de reyes, bollería con levadura de panadería y repoterías varias. El resultado serán masas esponjosas y con migas más tiernas.

¿Se pueden mezclar ambos tipos de harina?

La respuesta es. En muchas recetas de masas de pizzas, donuts, masas de hojaldre o croissants están altamente recomendadas. Nos quedará una masa final mucho más esponjosa que la que nos hubiera quedado con la harina floja. Pero con la ventaja de que el amasado será más fácil que si hubiéramos utilizado solo la de fuerza.

Harina leudante o harina con levadura

Como dato, existe otro tipo de harina. La harina con levadura, también llamada leudante. Este tipo también se utiliza mucho en repostería. La única diferencia con las otras es que tiene incorporada en su composición un porcentaje de levadura. Específicamente, contiene entre 5 y 7 gramos de levadura por cada 100 gramos de harina.

Como podéis ver, ambos tipos de harina pueden ser utilizadas en las mismas recetas. Desde aquí te recomendamos que sigas las instrucciones de las recetas y si te dicen de utilizar un tipo de harina específico, uses ese. Pero, en el caso de que no tengas en casa, puedes utilizar otro tipo de harina. Como has visto, las diferencias solo se encuentran en la composición de cada una de ellas.

Para finalizar os dejamos con unos consejos a modo de resumen para que no se os olvide nada de nada:

Consejos

  • La principal diferencia entre estos tipos de harina es la cantidad de gluten que tienen. En la harina floja es menor que en la harina de fuerza.
  • Aunque en la harina común el contenido de gluten sea más bajo, eso no quiere decir que no tenga. Por lo que si eres alérgico al gluten no puedes consumir ninguna de las dos. Tendrás que comprar un producto especializado que no contenga gluten.
  • Es indiferente utilizar una u otra harina en las elaboraciones. Otra diferencia principal es que la harina común necesita reposar y la de fuerza no.

Esperamos que este artículo os haya sido de gran ayuda.

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