Cómo preparar potaje

Existen diferentes tipos de comidas que se suelen consumir, por tradición, en determinada época del año o en algunas ocasiones especiales y luego no las volvemos a comer, sino hasta que se presenta nuevamente la ocasión.

Tal es el caso de la comida navideña. Existen ciertos platos que se sirven para esas fechas y, aunque son muy deliciosos y a más de uno le gusta, no se vuelven a preparar el resto del año. Hay que esperar hasta el próximo diciembre para comerlo nuevamente. Esto se debe a que la comida es una pieza importante en la cultura de las personas, la cual está llena de tradiciones, muchas de las cuales son familiares y se han transmitido de generación en generación.

Lo mismo ocurre en época de Semana Santa. Hay una cantidad de alimentos que están permitidos y otros que no lo están. En contraposición con el Carnaval, a la Semana Santa se le caracteriza por la austeridad gastronómica. La persona debe abstenerse de comidas preparadas con carne. Sin embargo, ¿quiere decir eso que no hay variedad para elegir?

Cómo prepararlo potaje

La verdad es que contamos con un menú extenso y variado de recetas que podemos preparar para la época de la Semana Santa. Una de ellas es el potaje, el cual, asimismo, se distingue por tener una gran variedad. Existe un tipo de potaje para cada persona. ¿Te gustaría conocer esta receta tradicional española?

En este breve artículo, estaremos compartiendo contigo el paso a paso de la elaboración del potaje para que lo prepares, no solo en Semana Santa, sino en cualquier ocasión que gustes. Puedes utilizarlo como una excusa para reunir a tu familia o para convertir un día normal en uno especial.

Por eso, presta mucha atención al procedimiento y a los ingredientes que necesitarás para hacer potaje. Veamos.

Instrucciones para preparar potaje

Cómo prepararlo potaje

Tal como lo hemos mencionado anteriormente, el potaje es un plato que forma parte de la gastronomía de España, aunque también se encuentra presente en otras, como la americana. Se trata de una comida hecha a base de verduras y legumbres, las cuales se cocinan en abundante agua.

No obstante, las variantes de este plato son muchas y están condicionadas a la disponibilidad de alimentos de cada región. Por lo que podemos afirman que, en cada lugar se prepara un potaje diferente.

Si bien es cierto que es una comida recurrente en época de Semana Santa, también puede comerse con carne, hueso, chorizo o tocino para darle sabor al caldo, aunque eso lo dejaría fuera del menú considerado como apropiado para esa fiesta.

¿Cómo prepararlo?

Cómo prepararlo potaje

  1. Lo primero que debes hacer es un sofrito clásico. Para ello, calienta aceite en una cacerola o sartén a fuego medio.
  2. Pica y pica en trozos pequeños una cebolla.
  3. Agrega un diente de ajo picado y algunas especies de tu preferencia. Luego, remueve bien.
  4. Pica los tomates en trozos y agrégalos al sofrito. Colócales sal y remueve bien. Baja el fuego y déjalo en fuego lento.
  5. Continúa sofriendo hasta que tenga un aspecto meloso.
  6. Coloca las legumbres que escogiste en una olla exprés con agua, ya deben estar remojadas, por lo menos, unas 8 horas. Cierra la olla y déjala a fuego fuerte.
  7. Cuando comience a emitir un sonido como de pito o marque dos rayitas, bájala a fuego medio-bajo.
  8. Apaga la olla a mitad de la cocción. Por ejemplo, si el empaque de las legumbres dice 20 minutos, solo la dejarás 10. No abras la olla hasta que se haya templado.
  9. Luego, añade el sofrito y reserva.
  10. Lava y pela las patatas, las zanahorias, el calabacín y el nabo. Luego córtalos en dados pequeños e intégralos a la olla junto con el sofrito y las legumbres.
  11. Cierra la olla y llévala nuevamente al fuego. Cuando comience a hervir, bájala a fuego lento y permite que se cocine por unos 10 minutos más.
  12. Retira la olla del fuego, deja que se temple para poder abrirla y rectifica la sal del potaje. Entonces ya estará listo para servirlo bien caliente.

Como has podido darte cuenta, se trata de una receta muy sencilla y la olla exprés hace que el trabajo sea mucho más rápido y fácil. Si la aprendes a usar, puede ser una gran aliada en la cocina. Pero, ¿qué necesitas para preparar tu potaje?

¿Que necesitas para preparar potaje?

Cómo prepararlo potaje

  • Una cebolla grande.
  • 4 tomates bien maduros y pelados.
  • 2 patatas medianas.
  • 2 zanahorias medianas.
  • ½ calabacín.
  • Un nabo.
  • Aceite de oliva extra virgen.
  • Comino.
  • 2 hojitas de laurel.
  • Una pizca de sal.
  • Las legumbres de tu preferencia: garbanzos, lentejas o judías.

Estos son los ingredientes básicos para tu potaje. Sin embargo, puedes añadir o reemplazar los que desees. De tal manera que logres personalizar la receta y darle un toque único y original. Pero, ¿qué sugerencias debes tomar en cuenta a la hora de su preparación?

Consejos para preparar potaje

Cómo prepararlo potaje

Al sofrito le puedes añadir puerro, tomate cherry, cebolla morada, pimentón dulce o semillas de cilantro. La idea es que puedas obtener como resultado un sofrito meloso y fragante. De esta manera puedes comenzar cualquier guiso que tengas en mente, incluyendo el potaje.

En el caso de las legumbres, puedes seleccionar las más comunes, como las judías, las lentejas o los garbanzos. Pero también puedes variar un poco y usar soja, lentejas rojas, judías negras, entre otras.

Puesto que la mayoría de las legumbres requieren, como mínimo, 8 horas de remojo, puedes comenzar desde la noche anterior. Esto tiene como propósito ablandarlas para que puedan cocinarse bien, mejorar la biodisponibilidad de los nutrientes y deshacerse de parte de los compuestos que provocan gases y otros malestares estomacales.

Si notas que el caldo te queda muy líquido, y deseas darle mayor consistencia, una buena opción sería añadir unos trozos de pan del día anterior cuando vayas a agregar las verduras. También añade un poco de vinagre de vino. Con eso bastará para que el caldo quede con una mejor consistencia.

Si lo deseas, puedes jugar un poco con las verduras. Cambia alguna por yuca, ñame, raíz de loto, calabaza o boniato. En caso de que quieras añadir verduras más frágiles, recuerda que estas necesitan menos tiempo de cocción.

En ese caso, puedes añadirlas al final. Solo tienes que abrir la olla, colocarlas y dejar que se cocinen a fuego lento, pero no tapes la olla completamente. Esto será muy útil en el caso específico de las acelgas con textura y la col tierna, entre otras.

Por otra parte, si deseas llevar tu plato a otro nivel, puedes usar tofu, seitán o algún otro ingrediente que se les parezca. Esto lo puedes hacer en el momento en que estés sofriendo tus verduras.

Si deseas explotar tu imaginación, puedes agregar algún cereal de cocción rápida como el arroz integral, la quinoa o el mijo. Aunque, la verdad es que tienes muchas opciones que puedes escoger. No te pongas límites. La idea es experimentar, divertirse y disfrutar de una buena comida. Dependiendo de los ingredientes que vayas a utilizar, existen diferentes tipos de potaje.

Tipos de potaje

Cómo prepararlo potaje

Los potajes cuentan con una gran popularidad, ya que a través de ellos se podía tener acceso a una alimentación completa a bajo precio. Hay muchos tipos. De hecho, hay tantos como familias en España. Sin embargo, existen algunos que son considerados los más importantes.

Para poder mencionarlos, debemos clasificarlos en los que se comen durante la cuaresma y los que no. Con relación a los primeros, son aquellos que están completamente libres de proteína cárnica. Entre ellos, podemos mencionar el potaje de vigilia, el cual es considerado como un clásico. Es un guiso que contiene espinacas, bacalao, huevos duros y garbanzos. En ocasiones, se le añade arroz blanco.

También está el potaje de berros, el cual se consume en las islas canarias y está hecho con berros, judías pintas, mazorcas de maíz y un poco de azafrán. El de arvejas es muy común en Fuerteventura y Lanzarote. Las arvejas se cocinan con cebolla, pimiento, tomate, vino blanco, pimentón, tomillo, pimienta negra y un toque de azafrán. Se le puede acompañar con un huevo duro, escalfado o revuelto.

En los pueblos malagueños se acostumbra tomar el potaje de habas secas con patatas, pimientos, zanahorias, cebollas y puerros, acompañado de fideos o arroz. En Asturias, las alubias se guisan con laurel, pimentón, ají dulce, cebolla y ajo.

Puesto que el potaje está estrechamente relacionado con la cultura y la sociedad, con el paso del tiempo ha ido evolucionando hasta llegar al punto de incluir carne. Por supuesto, estos no están permitidos para época de la cuaresma.

Entre ellos encontramos al potaje gallego, el cual está hecho con alubias blancas, lacón, chorizo ahumado de la región, carne de cerdo salada, patatas y manteca de cerdo. El potaje malagueño está hecho con col, garbanzos, zanahorias, laurel, pimentón, calabaza y cerdo.

En el norte de España es donde más se consumen estos platos. Entre ellos encontramos el potaje montañés, que está hecho con garbanzos, jamón, tocino, pimentón y un poco de harina que se agrega al sofrito.

El potaje Aragonés, es un guiso con acelgas, tocino, morcilla, codillo, pimientos, zanahoria, perejil y azafrán. Estas son recetas invernales que se preparan con la intensión de compartir con otros.

A pesar de que estos platos fueron comunes en la época de la postguerra y cuando hay mucha escasez y necesidad, hoy día se mantienen en los recetarios de muchas familias y hasta se sirven en restaurantes, al igual que el gazpacho. Forma parte de una tradición que se va transmitiendo de generación en generación de padres a hijos.

Su valor nutricional

Cómo prepararlo potaje

La mezcla de los diferentes ingredientes que lo conforman, hace de este plato de Semana Santa, en una alternativa muy completa y nutritiva. Totalmente apta para diabéticos, ya que aporta tanto fibra como proteínas y muy poca grasa.

Algunos especialistas en materia de nutrición, afirman que es un plato integral, puesto que reúne carbohidratos, fibra vegetal, proteínas con un alto valor biológico, minerales y vitaminas del grupo B y C. Cabe destacar que puede convertirse en una comida muy nutritiva, si se complementa con una fruta.

Tanto los garbanzos como las espinacas son ingredientes ricos en ácido fólico, el cual es de vital importancia para las mujeres embarazadas porque previene la deformación del tubo neural durante el primer trimestre de la gestación. Con solo consumir un plato de potaje, se estaría consiguiendo unos 350 microgramos de esta vitamina. Una cantidad muy próxima a la que necesita una mujer al día, que son 400 microgramos.

Eso, sin mencionar los beneficios que aporta el consumo del bacalao, un ingrediente clásico del potaje en la cuaresma y de muchos otros beneficios que trae la ingesta de potaje. De manera que, no solo es una delicia, sino que también es recomendado por los especialistas en el ámbito de la buena alimentación.

 

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