Cómo hervir remolacha

Es una hortaliza característica por su color llamativo, unos lo califican de rojo y otros de granate, su carnosidad, su sabor dulce y un pequeño problema, que destiñe. Se recomienda comprarla fresca en el supermercado, para que sus propiedades originales se mantengan. Uno de los trucos que se suelen usar para no teñirse las manos es ponerse guantes de látex, además de partir la parte de arriba y la de abajo con un cuchillo grande, preferiblemente que no sea de sierra.

Antes de hervir las remolachas se deben de seguir una serie de pasos:

  • Elige varias que tengan un tamaño similar, ten en cuenta que, si escoges pocas, pero de un tamaño mayor tardarán más tiempo en hervirse, y además será algo más complicado lograr que de una sola vez, todas alcancen el punto de cocción óptimo.
  • Sepáralas en partes, corta los tallos y las hojas verdes, las cuales puedes poner en otro lado si no te gustan o no las vas a comer, cabe señalar que son amargas, debes dejar el tallo de un tamaño aproximado de unos tres centímetros,es decir, que no lo cortes entero, pues de esa manera la remolacha va a conseguir conservar su sabor.
  • Lava bien la cáscara que la recubre que puede contener tierra del campo de donde se recogió, o ponla en un recipiente con agua y enjuagará bien, si quieres puedes ponerla directamente bajo el grifo y lavarla durante unos 30 o 35 segundos, hasta que la notes lisa. Es muy importante que mientras se limpia, la cáscara no se rompa ya que es la parte clave en donde se encuentran la mayor parte de los nutrientes, el sabor y el color de la hortaliza, y que, si se elimina, todo ello se perderá mientras se hierve.

¿Cómo se hierven las remolachas?

  • Coge un recipiente bien sea una cacerola o una olla, dependiendo del número y del tamaño de remolachas que quieras hervir, no deben estar apelmazadas, para que se cocinen hagan bien.
  • Echa la suficiente cantidad de agua para que todas las remolachas queden cubiertas.
  • Echa un poco de sal unos 4 gramos , en ocasiones también se le puede añadir unos 3 o 4 gramos de azúcar, remuévelo para que se disuelva en el agua.
  • Deja la olla o la cazuela con el agua a una temperatura media, hasta que empiece a hacer burbujas, e introduce todas las remolachas. Déjalas dentro no más de unos 20 minutos.
  • Cuando las remolachas son de mayor tamaño y en el momento de echarlas en la olla aún están muy frías, se requiere un tiempo más para lograr que se cocinen correctamente, en concreto entre 45 minutos y una hora y media.
  • Para comprobar si se van hirviendo de manera correcta, con un objeto puntiagudo se van pinchando, cuando estén blandas habrá que sacarlas y apartarlas.

¿Cómo se pelan las remolachas?

  • Sácalas con mucho cuidado de una en una, con unas pinzas o con los guantes de látex.
  • Coge un recipiente de cristal o de plástico y llénalo de agua fría.
  • Introduce las remolachas calientes en el recipiente de agua fría para que se enfríen, puedes dejarlas unos 5 o 6 minutos.
  • Con cuidado despega las cáscaras con los dedos, estás deberán salir fácilmente si están bien hervidas.
  • Siempre que se corte o se quite alguna parte de la remolacha se debe de tirar, ya que pueden teñir aquella superficie sobre la que se dejen, ya sea la encimera, el plato o la ropa.
  • Una vez pasado el tiempo sácalas del recipiente, y córtalas a tu gusto para añadirlas al plato que vayas a comer.
  • Se pueden dejar dentro del refrigerador, pero sin sobrepasar un tiempo máximo de cinco días, antes de eso se deben de consumir.

Propiedades y beneficios que aporta la remolacha:

  1. Es una fuente para la producción del azúcar.
  2. Contiene una amplia riqueza nutricional.
  3. Reduce la presión arterial, ya que posee nitratos de origen natural.
  4. Mejora la circulación, debido al óxido nítrico que contiene al llegar al llegar al interior del organismo.
  5. Aporta energía al cuerpo por lo que es un buen aliado para la resistencia en el ejercicio físico.
  6. Contiene betaína, la cual se encarda de que las proteínas las enzimas y las células estén completamente protegidas del estrés del ambiente que las rodea.
  7. Tiene un gran poder antiinflamatorio, por lo que protege los órganos, y ayuda a prevenir numerosas enfermedades de tipo vascular.
  8. Contribuye en la desintoxicación del organismo.
  9. Contiene numerosos antioxidantes y diferentes nutrientes que se encargan de depurar los órganos, como pueden ser los pulmones o el hígado, así como mantener limpia la sangre.
  10. Ayuda a reforzar todo el conjunto de defensas del organismo, debido a su vitamina C, B y fibra
  11. Contiene diversos minerales como son el potasio, que calma los nervios y es un buen aliado de los músculos y la salud del corazón. Y el manganeso, que mejora los huesos, los riñones, el hígado y el páncreas.
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