¿Te has planteado hacer tu propio vodka casero en vez de recurrir al supermercado y coger fácilmente una botella?

El vodka, como bebida alcohólica tiene muchos usos y combinaciones, posibles de realizar. Por eso, debe ser una de esas botellas que no deben faltar en casa si eres de los que preparan cócteles y buenas bebidas. Aunque también se puede usar de otras formas, como por ejemplo en la cocina.

Si deseas aprender cómo hacer vodka casero y conseguir una bebida casi igual al vodka comercial, sigue leyendo este artículo de doncomos.com donde vamos a mostrarte el paso a paso que debes seguir.

Qué es el Vodka

El vodka es una bebida blanca con un alto porcentaje de alcohol. Aunque se usa para tomarlo así mismo, y en combinación con otros licores para preparar cócteles, e incluso en combinación con otro tipo de bebidas como las caseras, también se puede usar en la cocina, para preparar deliciosas recetas, e incluso para los más atrevidos incluirlos en algunos tipos de postres.

Es una bebida a la que no se le puede dar un origen concreto (puede ser ruso, eslovenio, polaco,etc), ya que no se sabe a ciencia cierta y todavía es motivo de discusión, pero sí que sabemos que es una bebida consumida en altas cantidades en Rusia y en los países de la Europa oriental.

Se trata de una bebida obtenida principalmente por la destilación de cereales, más en general del centeno, aunque también del trigo. El contenido de alcohol en el vodka se sitúa entre el 37% y el 50%. Pero el vodka tradicional ruso y polaco cuenta con 40 grados de alcohol.

Cómo hacer vodka casero de forma fácil

Este método de hacer vodka es muy sencillo, y aunque no vamos a conseguir un sabor 100% igual que el que compramos, es bastante similar.

En este caso vamos a necesitar un frasco o botella de cristal, alcohol medicinal apto para consumo ingerido o gastronómico, pimienta (mucho mejor si es pimienta negra en granos, NO molida), agua, sal gruesa, azúcar, glicerina y una naranja o una mandarina. Además necesitarás un cuchillo y algunas cucharas.

Para empezar a hacer el vodka necesitamos primeramente limpiar y desinfectar muy bien el frasco o la botella que vayas a usar. Esto lo podemos hacer directamente dándole calor o con agua caliente y alcohol.

Una vez que el frasco o la botella ya están bien limpios podemos comenzar a introducir, tres granos de pimienta, unos pocos granos de sal, medio litro de agua limpia y pura (mejor si es envasada o de manantial hervida), una cucharadita pequeña de glicerina, una cuchara de azúcar, y media cáscara de una naranja pequeña (si la naranja es más grande pon menos cantidad de naranja).

Taparemos muy bien el frasco y lo moveremos para que los ingredientes se mezclen (también podrías hacerlo con la ayuda de una cuchara larga). Después abriremos y añadiremos medio litro de alcohol apto para uso gastronómico.

Taparemos muy bien el frasco y entonces lo vamos a dejar en reposo en un lugar fresco, seco y oscuro durante 30 días. Pasado este tiempo lo vamos a colar y filtrar para guardar el licor en una botella de vidrio que tenga un cierre hermético.

Este licor se puede conservar tanto en la nevera como fuera de él si deseas consumirlo a temperatura ambiente.

Otras formas de hacer vodka casero

Hay otras formas caseras de hacer vodka, pero estas requieren un proceso de destilación, y por tanto te llevarán más tiempo, y necesitarás material especializado para destilar, como un alambique.

En el caso de que queramos hacer el vodka siguiendo el proceso de fermentación y destilación como hacen las grandes productoras, lo primero que debemos escoger es el producto o productos que serán fermentados y destilados para obtener el alcohol.

En el caso del alcohol, estos productos pueden ser la patata, la cebada, el trigo, algunos zumos de frutas que no contengan almidón. O incluso puedes usar productos ya fermentados, como es el caso del vino, pero en este caso solo es necesario destilarlo, y nos saltamos el paso de fermentarlo.

Hacer vodka casero de patata

En este caso vamos a mostrarte el proceso para hacer vodka casero a partir de un puré de patatas. Será necesario realizar un puré de patata primero, para poder hacer que las enzimas activas descompongan el almidón que contienen las patatas, si no, no nos serviría de nada, ya que necesitamos que el almidón se convierta en azúcar, de forma que permita la fermentación con la levadura y llegar a convertirse en alcohol.

Para hacer este vodka vas a necesitar una olla a presión, agua, patatas y un equipo para destilar.

Necesitas hacerte con 10 kg de patatas por cada litro de vodka que quieras conseguir.

Lo primero que vamos a hacer es pelar todas las patatas y cortarlas en trozos pequeños. A continuación pon las patatas en la olla a presión y agrégala la suficiente agua como para cubrir las patatas y que aguanten el tiempo de la olla sin que las patatas se quemen.

Pondremos la olla al fuego el tiempo necesario para que las patatas queden bien disueltas. Después retiraremos del fuego y dejaremos que la olla se enfríe antes de abrirla, recuerda que si la abres aún caliente el vapor podría quemarte.

Una vez que las patatas estén frías vamos a colarlas para retirar a un lado el jugo de la patata y a hacer puré las patatas.

Ahora vamos a proceder a fermentar el puré de patata. Para ello necesitamos un recipiente con tapa que haya sido previamente bien desinfectado y limpiado. Es preciso hacer una cámara de aire que permita que el salga el CO2 pero que no entre el oxígeno. Si lo tapásemos sin más se iría acumulando el CO2 y podría provocar una explosión. Puedes usar tapones de caucho o alguna burbuja de aire en las tapas.

Vamos a colar el puré de patatas, para ello no debemos trabajar muy pegados al recipiente, así permitimos que el puré vaya cogiendo el oxígeno que necesitará para la fermentación. Después añade levadura hidratada al frasco y mueve la mezcla con una cuchara limpia y desinfectada. Mantén el frasco fermentando en un ambiente cálido de unos 26 – 29 grados centígrados. Sabrás que el puré ha fermentado por completo cuando la burbuja de aire dejará de moverse.

A continuación vamos a aspirar el líquido alcoholizado fermentado (comúnmente llamado lavado) y lo pondremos directamente en el aparato de destilación limpio o primero en un recipiente limpio y desinfectado para después pasarlo al alambique.

Luego, debes hacerte con un equipo de destilación (los hay sencillos que puedes adquirir en tiendas especializadas, en tiendas de vino o en alguna tienda de cerveza). Es importante este equipo puesto que eliminará las impurezas del extracto del jugo de la patata, consiguiendo el licor. En el caso del vodka es mucho mejor si puedes hacerte con un alambique de columna.

Para comenzar la destilación, debemos poner el alambique a calentar con el lavado, a una temperatura superior al punto de ebullición del alcohol, pero menor al del agua. De esta forma, dejaremos una gran cantidad de agua sin destilar con el alcohol. De este modo, el alcohol y el agua vaporizados junto con otras sustancias se condensarán en el alambique que se encuentra unido al recipiente con el material fermentado. Una vez que se enfríe, empezará a condensarse en líquido, y este será nuestro vodka.

Recuerda que si sigues este proceso deberás tirar los primeros 60 ml de alcohol de cada destilación que hagas.

Ahora ya sabes cómo hacer vodka casero. Piensa en el método fácil que te da un resultado similar, o un proceso más complicado pero más fiel al sabor del vodka.

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