Cómo hacer mortadela casera

¡Nada como lo hecho en casa! Por lo general, esta frase se utiliza para manifestar el aprecio por la comida y la tradición que une a la familia. Quienes apoyan esta premisa, siempre eligen comer en casa, antes que en cualquier restaurante de lujo.

No cambian la comida casera por nada y no simplemente porque les guste más el sabor o porque se apegan a la tradición, sino porque también les parece que es lo mejor para su salud, tomando en cuenta los hábitos de higiene, los ingredientes utilizados, los métodos de preparación y otros aspectos importantes.

Es bien sabido que, al momento de cocinar, es fundamental asegurarse de hacerlo cuidando la higiene, ya que una mosca, un cabello u otro objeto extraño en la comida, podría enfermar a quienes ingieran esa comida y arruinar por completo el momento.

Lo mismo sucede con los embutidos y otros alimentos procesados. Por eso, muchas personas optan por prepararlos en casa. De esa manera, se sienten más tranquilos, pues estuvieron al tanto de todo el procedimiento y tuvieron la oportunidad de seleccionar los ingredientes más frescos y de mejor calidad.

¿Sabías que, en lugar de comprar el salami, el pepperoni o la mortadela en un supermercado, puedes hacerla en casa? Sí, existe esa posibilidad. ¿Te gustaría saber cómo? Si es así, en este post estaré compartiendo contigo el paso a paso de la elaboración de la mortadela, para que puedas hacerla en casa como quieras y cuando quieras.

Así te estarás asegurando de darle a tu familia alimentos saludables, libres de conservantes, aditivos y otras sustancias que podría perjudicar su salud y afectar su dieta diaria. Lo mejor de todo es que, de igual manera, quedará deliciosa. De hecho, quizás algunos ni siquiera noten la diferencia. Por eso, no pases por alto detalle.

Instrucciones para hacer mortadela casera

La mortadela casera constituye una excelente opción para la merienda de tus niños, pero también para preparar deliciosos canapés, tapas, etc. y más aún si deseas darle un toque personal al sabor tradicional de este embutido.

Esta preparación tiene la ventaja de que es muy sencilla. Además, si la mantienes refrigerada en la nevera, puede conservarse en buen estado por mucho tiempo. Por otra parte, es deliciosa y aporta una gran cantidad de proteína y energía al organismo, lo cual es fundamental para un óptimo desarrollo físico y mental.

Por eso, si te animas a hacer tu propia mortadela casera, este es el procedimiento que debes seguir:

  1. Con la ayuda de una máquina especial para picar carne, pica unos 450 gramos de paleta de cerdo o cómprala ya picada en la carnicería. Reserva en un recipiente de tamaño mediano y, mientras tanto, pica 340 gr de grasa de cerdo y agrégale ajo. De igual manera, reserva en otro recipiente mediano.
  2. Coloca la carne de paleta de cerdo en un procesar de alimentos a alta velocidad. Durante este proceso, agrega hielo cada cierto tiempo, ya que la temperatura recomendada no debe exceder los 12 º C. Procesa la carne hasta que su consistencia sea como la del puré.
  3. Mientras se lleva a cabo este procedimiento, agrega vino tinto, sin dejar de añadir pequeños trozos de hielo para controlar bien la temperatura.
  4. Luego, agrega sal, pimienta blanca y nuez moscada en polvo.
  5. Después agrega semillas de cilantro y laurel en polvo. También, media cucharadita de comino y pimiento en polvo.
  6. A continuación, incorpora 230 gramos de la grasa de cerdo que ya tienes triturada.
  7. Continúa procesando hasta que ningún ingrediente se distinga y queden como una pasta. Este es el momento de añadir la leche en polvo. Luego, reserva y deja que la mezcla repose por unos 10 minutos.
  8. Ahora deberás incorporar el resto de la grasa de cerdo que tienes triturada. También lo puedes hacer en trozos muy pequeños. Mezcla con la ayuda de una cuchara o una paleta de madera.
  9. Luego, coloca la mezcla de la mortadela en una tripa especial o, si lo prefieres, dale forma cilíndrica y envuélvela con papel film.
  10. Asegúrate de atar bien los extremos de la mortadela para que, al cocinarla, no se le salga su contenido. Cocínala en una cacerola con agua a unos 80 º C por un espacio de tiempo de 45 minutos aproximadamente.
  11. Al cabo de ese tiempo, retírala de la cacerola, permite que enfríe y ya estará lista para comer. Si lo prefieres, puedes refrigerarla por un día para mejorar su consistencia.

¿Que necesitas para hacer mortadela casera?

Para preparar esta deliciosa mortadela casera, necesitas tener a la mano los siguientes ingredientes:

  • 450 gramos de paleta de cerdo.
  • 340 gramos de grasa de cerdo.
  • Hielo picado.
  • 70 gramos de leche en polvo.
  • 20 gramos de sal.
  • 5 gramos de pimienta blanca.
  • 2 dientes de ajo.
  • 30 ml de vino tinto.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • Semillas de cilantro al gusto.
  • Una pizca de laurel en polvo.
  • 1 cucharada de pimiento en polvo.
  • ½ cucharadita de comino.
  • Tripa especial o papel film.

Como ves, la lista pudiera parecer, a simple vista, muy extensa. Sin embargo, la gran mayoría de los ingredientes son especies que servirán para condimentar y darle sabor a la carne de cerdo.

Cabe destacar que puedes variar los ingredientes, de acuerdo con tus gustos y necesidades particulares y las de tu familia. En realidad, las posibilidades son infinitas. En especial, si te gusta experimentar en la cocina.

Consejos para hacer mortadela casera

La mortadela que venden en el supermercado, por lo general, está hecha de sobras y de partes del animal que no se van a utilizar. Con esta receta casera tienes la oportunidad de utilizar el corte de carne de tu preferencia y de la mejor calidad. De esta manera, el resultado será un embutido delicioso, de primera calidad, saludable y 100% casero.

Otro aspecto importante, que debes considerar, es conocer el origen de la carne. Esto siempre es recomendable para este tipo de recetas porque garantizan óptimos resultados. Si tienes la oportunidad, visita un frigorífico local para seleccionar carne de calidad. Enseguida notarás la diferencia y obtendrás una mortadela que supere por mucho a las del mercado.

También existe la posibilidad de usar sal de curado en la mezcla y dejarla reposar toda la noche, antes de ponerla a cocinar. Esto hará que mejore el típico color rosado de la mortadela. Además, le proporcionará una salinidad única y totalmente equilibrada y, los sabores se intensificarán.

Tanto si decides usar tripa sintética u otro tipo de envoltorio, debes asegurarte de que sea capaz de soportar altas temperaturas. Así, aunque el producto final tenga el mismo sabor, su presentación será altamente profesional.

Puesto que los ingredientes se enumeran por peso, te ayudará contar con una balanza de cocina. De esta manera, las medidas serán exactas y reducirás, en gran manera, el margen de error.

Si bien es cierto que, en esta receta, te he sugerido ciertas especies, puedes decidir eliminar algunas y agregar otras, como clavitos de olor enteros, canela, semillas de alcaravea, pimienta negra entera, pistachos sin cáscara y hasta trocitos pequeños de pimientos.

Solo tienes que tener en cuenta la intensidad de estos sabores para que no se te vaya la mano y terminen predominando en la preparación. La idea es que sus sabores armonicen entre sí para que sea un verdadero deleite para el paladar. Tal vez termines inventando una receta de mortadela que se convierta en parte de la tradición familiar.

Puedes utilizar esta mortadela casera como cualquier otra. Es decir, con pan, galletas saladas, con arroz u otro ingrediente de tu preferencia. También puedes hacerla frita, empanizada, a la plancha, en pasta, con vegetales, rellena, etc. En realidad, puesto que se trata de un ingrediente muy versátil, puedes prepararla de distintas maneras y acompañarla de lo que quieras.

Ahora que sabes cómo hacer tu propia mortadela casera, ¿qué esperas para intentarlo? Es deliciosa, de calidad y, sobretodo, muy saludable.

 

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