Cómo hacer leche condensada

Si te gusta la cocina y quieres aprender a hacer más alimentos que los típicos platos, aquí aprenderás cómo hacer leche condensada. Sirve para acompañar a otros productos como el café y también para cumplimentar algunos postres. Su sabor es dulce porque se hace con bastante azúcar y porque se usa para muchos postres.

En los supermercados se compra hecha, pero si lo que queremos es ampliar nuestros conocimientos culinarios, lo mejor es que la hagamos nosotros que nos va a parecer que está mucho más rica, porque le echamos las cantidades que sabemos que nos van a gustar con el punto justo de azúcar, aunque puede que las primeras veces hubieras preferido comprarla, pero con el tiempo acabarás cogiéndole el truco y te apasionará cocinarla tú mismo.

Es una receta tan sencilla que simplemente tardarás 20 minutos: 5 en prepararlo todo y 15 en llevarlo a cabo. A no ser que prefieras usar leche normal en lugar de en polvo que el tiempo de preparación aumentará en media hora.

Instrucciones para hacer leche condensada

  1. Ingredientes. Lo primero que tienes que hacer es reunir los ingredientes que vas a necesitar para hacer la leche condensada: 350 gramos de leche en polvo, 500 gramos de azúcar y 200 miligramos de agua.
  2. En una olla ponemos la leche, el azúcar y el agua, todo junto, y caliéntalo a fuego lento. Debes estar pendiente de la olla y removerla cada poco tiempo. Verás como en la leche en polvo se van formando como grumos pero éstos se van cuando la cocción avanza.
  3. Pendiente de que la mezcla no hierva, sino no nos servirá, ya que queremos que los ingredientes que integren en uno y no que se disuelvan al hervir.
  4. Cuando hemos conseguido la consistencia que queríamos tenemos que retirarla del fuego y dejarlo reposar hasta que se enfríe. Mientras se enfría se irá espesando más, por lo que si cuando la quites del fuego ese espesor que querías, no pasa nada, porque mientras se enfría lo irá cogiendo. De hecho, es casi mejor que espese el último momento descansando del fuego para que el resultado sea mucho mejor.
  5. Cuando hayas esperado a que se enfríe guárdala en tarros con cierre hermético para que se conserve durante más tiempo.
  6. Prepara tus postres o échale la leche condensada que acabas de hacer al café, para que pruebes qué tal te ha quedado. Ahora que ya lo has hecho por primera vez sabrás cómo mejorarlo para las siguientes.

Consejos para hacer leche condensada

  • Si no tienes leche en polvo lo que puedes hacer es usar 750 miligramos de leche normal, pero entonces elimina también el agua porque la leche en brick ya es líquida y no haría falta.
  • Si hemos usado leche en lugar de leche en polvo, el proceso será más lento porque la leche condensada espesa antes. Así que en lugar de tardar unos 15 minutos, tardarás tres veces más.
  • Si nos gusta que la leche esté más espesa, lo que tenemos que hacer es o reducir la cantidad de leche que echamos o bien ponerle más azúcar a nuestra mezcla, que es lo más aconsejable.
  • Es una receta muy sencilla que te ayudará a ahorrar y así aprenderás poco a poco trucos culinarios. Si las primeras veces no te gusta cómo te ha quedado, no pasa nada, ya sabes en qué fallas para las siguientes. De hecho, si no quieres desperdiciar la primera tanda porque no crees que te vaya a quedar como te gusta, lo que puedes hacer es reducir a la mitad los ingredientes y hacer menos cantidad, así si no te gusta puedes mejorar la mezcla con el resto de ingredientes que nos has usado. El principio puede que no encuentres el sabor que te guste o el espesor, pero cuando ya lo hayas hecho un par de veces verás lo sencillo que es y lo bien que tienes cogidos los ingredientes.
  • Si lo prefieres también puedes añadirle a la receta 50 ml de margarina, aunque este ingrediente no está en la receta original, pero hay quienes prefieren ponérselo también.
  • Si lo prefieres en lugar de estar tanto tiempo con la olla, lo que puedes hacer es esperar hasta que el azúcar se mezcle bien con la leche en polvo y después usar una licuadora para conseguir, de forma más rápida, la textura espesa de la leche condensada.
  • Si ves que está quedando muy espesa, demasiado, puedes echarla dos o tres cucharaditas de agua para que la mezcla se rebaje, del mismo modo que si está demasiado líquido tendrás que echarle o más azúcar o más leche. Eso sí, ten cuidado de las cantidades que añades fuera de la receta, ya que todo es equitativo y si echas cinco cucharadas más de azúcar y nada de leche será demasiado dulce y si echas mucho más leche pero nada de azúcar, además de que casi no estará dulce, será muy líquido y no tendrá el espesor típico de la leche condensada.
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