Una de las legumbres que más fáciles son de cocinar y se les puede sacar mucho partido y está muy de moda, como ahora el hummus de garbanzos, son los ya mencionados, garbanzos. Muchos/as piensan que es complicado de elaborar, pero es muy sencillo. Tan fácil como saber cómo cocer los garbanzos y poco más. Y este paso, también es muy sencillo, aunque si es verdad, que puede llevar un poco de más tiempo, dependiendo del tipo de olla con el que se cuezan y el tipo de garbanzos. Saber cómo cocinarlos bien, veréis que es mucho más sencillo de lo que parece.

Estas legumbres, tienen múltiples beneficios para nuestro organismo y, por tanto, para nuestra salud. Es un alimento que ayuda al sistema digestivo, son diuréticos, aportan múltiples vitaminas, nivelan los índices del colesterol en la sangre… y siempre que se coman con medida, no tienen porque aportan un exceso de calorías al cuerpo. Eso sí, no son unas legumbres de las que se deban abusar o comer en exceso, si se quiere mantener el peso o perderlo.

Es una de las legumbres más utilizada para preparar los platos de cuchara y calentitos, como los famosos pucheros, potajes, un buen guiso… ahora los tan famosos hummus de garbanzos que parecen muy complicados de elaborar y nada más lejos de la realidad.  Los garbanzos con espinacas (una bomba de vitaminas), garbanzos con jamón serrano, con distintas verduras, con carne, con pescado, con huevo, garbanzos con huevos rotos (probadlos porque merecen mucho la pena), con chorizo frito, garbanzos guisados, crema de garbanzos, etc. Podríamos estar durante horas haciendo un listado de los innumerables tipos de diferentes platos con el ingrediente estrella, siendo esta legumbre.

Instrucciones para cocer garbanzos

  1. Si decides poner a cocer los garbanzos en una olla de toda la vida, la tradicional, tardaras bastante más.
  2. Si, por el contrario, tienes una olla exprés, el tiempo que pierdas cocinándolo, será mucho menor. Pero tranquilos, os contamos los dos pasos.
  3. Si lo vas a cocinar en una olla tradicional, tienes que dejar que los garbanzos estén a fuego máximo, o sea, fuego fuerte, durante mínimo, unos diez minutos.
  4. A continuación, apártalos del fuego y cuélalos. Vuelve a introducir los garbanzos ya colados de nuevo en la cazuela/olla y añádale agua de nuevo (no aproveches la anterior).
  5. Ahora deberás bajar el fuego, fuego lento y dejarlo que vaya cociendo como poco, un par de horas (dos horas mínimo) y añádale al agua, un poco de sal.
  6. Si vas a cocer los garbanzos secos tienes siempre que ponerlos en remojo como mínimo unas doce horas y nunca dentro del frigorífico. Este punto es importante para que después al cocerlos, queden bien. Puedes ahorrarte un poco de tiempo si en vez de poner los garbanzos en remojo con el agua fría, lo haces con el agua caliente, verás que a las nueve o diez horas, tal vez ya puedas tenerlos listos.
  7. Si por le motivo que fuese debes meter los garbanzos dentro de la nevera, entonces como mínimo, deberás dejarlos en remojo un día entero. La cantidad de agua que deben tener los garbanzos es la cantidad suficiente que cubra los garbanzos.
  8. Para que no queden los garbanzos muy salados, cuando los dejes en remojo, intenta echar la sal al finalizar y no antes. Es decir, échales un poquito de sal, en la última cocción. Así no irán cogiendo sal y no quedarán súper salados.
  9. Un truco para no cocinar una cantidad exagerada. Los garbanzos, tras cocerlos, aumentan sus tamaños. Por tanto, si te fías de como son en seco, puedes pasarte tres pueblos en cantidad y cuando los has cocidos, esa cantidad parece tres veces mayor. Para calcular las medidas aproximadas, debes saber que, sin pasarte, lo ideal sería por cada persona, una cantidad aproximada de unos 100gramos.
  10. Si cocinas los garbanzos con una olla exprés, ganarás ventaja ahorrándote mucho tiempo en la cocina. Aproximadamente, calcula en total, no más de una hora.
  11. Cuando compres en el mercado los garbanzos en seco, el paso principal que debes hacer cuando llegues a casa, es lavar los garbanzos. Aunque los vayas a cocer y pienses que, con eso, es suficiente al estar con el agua, no lo hagas. Es decir, un paso no suprime el otro. Lávalos primero. Ten en cuenta también que, para cocerlos, dejarlos justo con agua hasta cubrirlos, es suficiente. Si no tienes tiempo, como este proceso es bastante laborioso o más que laborioso, lleva su tiempo, intenta prepararlos el día anterior. Por ejemplo, lo más útil sería, que los dejaras en remojo la noche anterior. Así por la mañana cuando te levantes, ya los tendrás preparados. Sólo tendrás que colarlos, y darles una cocción.
  12. Si en el proceso eliges la olla exprés, reduces el tiempo casi a la mitad, pero, aun así, la hora en la preparación, no te la quita nadie. Piensa después, en la elaboración del plato que decidas preparar… que también llevará su tiempo. Pero no intentes sacarlos antes de hora porque con las prisas, los garbanzos quedarán duros y estropearás completamente el plato.

¿Que necesitas para cocer garbanzos?

  • Agua para cocer los garbanzos.
  • Los garbanzos.
  • Un tazón.
  • Una olla o una cacerola.
  • Un colador.
  • Una cuchara de madera.
  • Sal.

Consejos para cocer garbanzos

Seguro que estarás pensando que para que perder tantas horas y preparar los garbanzos de una manera tan laboriosa, teniéndolos en los supermercados listos para comer. Si, los venden ya cocidos y desde luego, son rapiditos de hacer porque el punto más laborioso ya está hecho. Es una opción, claro que sí.

Pero si lo que quieres, es comer garbanzos, con todas sus propiedades y beneficios, sin un exceso de sal ni otros productos artificiales… como los que venden naturales, que están a granel, nada. Ten cuidado también con esta opción, porque a pesar de ser en seco, también se estropean y, de hecho, a las pocas semanas, los garbanzos secos se quedan rancios. ¿Cómo saber si están rancios o estropeados? Fíjate en su color. Si los ves con un color oscuro, deséchalos.

Preparar un hummus de garbanzo que es uno de los platos que más dudas les surge a muchos cuando quieren hacerlo, es cómo se hace. Es muy simple, de hecho, necesitas los garbanzos, un poco de aceite (ya sea de oliva o de sésamo), un poquito de pimentón dulce (algunas personas lo ponen picante), un pelín de sal y todo esto se tritura. Cuando haya quedado totalmente homogéneo, prueba el sabor por si debes echarle un poco más de especies y listo. Para decorar, puedes echarle un pelín de aceite por encima (muy poquito) y ya lo tienes. Esto es el hummus básico, pero a partir de aquí… lo que te guste y échale imaginación. Hay gente que le echa el pimentón picante porque les gusta ese toque picante y el contraste. Otros juegan con el tipo de aceite que utilizan. Porque no es lo mismo un aceite de oliva virgen extra, que uno de oliva suave, un aceite de girasol, el de sésamo, etc. Puedes decorarlo con perejil cortado muy finamente o en ramita (a lo Karlos Arguiñano) o echarle virutas de jamón salado, alguna verdurita ralladas… lo que más te guste. El hummus de garbanzos casa muy bien como entrante, con verduras cortaditas. Los llamados crudités. Además, es muy sano y muy bueno para el cuerpo.

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