Cómo cocer espárragos

Los espárragos son un alimento que deben cocinarse con prudencia para que no se rompan ni se deshagan. Esta verdura, forma parte de la misma familia que las cebollas, el cebollín y el puerro, curioso, ¿verdad?

El espárrago (estamos hablando del verde concretamente) es original de la zona del Mar Mediterráneo.
El momento adecuado para poder comerlos sin ningún problema (aunque se encuentran durante todo el año) es en primavera, por tanto, estamos en la mejor época para poder comer los espárragos tanto los blancos, como los verdes.

Los espárragos aportan muchísimos beneficios para la salud. Aportan tantos minerales como vitaminas. Y no solamente acaba ahí la cosa, son también muy ricos en fibra (por lo que ayuda muchísimo a las personas que tengan problemas intestinales) y son muy diuréticos. De hecho, en la mayoría de las dietas, se aconseja siempre, comer este alimento. Aporta muchas vitaminas y apenas tienen calorías.

En cuanto a ideas… se pueden realizar innumerables platos con ellos. Sólo es cuestión de gustos, tiempo, destreza…en la cocina. Esta verdura, casa muy bien, por ejemplo, con las ensaladas, con carnes, los guisos, pescados… y la pregunta del millón, ¿Cómo se cocinan? Pues no os preocupéis, desde doncomos.com os vamos a explicar cómo cocer los espárragos, tanto los congelados, como los espárragos verdes y los blancos.

 

 

Instrucciones para cocer espárragos

El primer paso, fundamental, es tener los espárragos. Como ya avanzamos, os contaremos qué hacer con los espárragos blancos y también, cómo cocer los que sean verdes. Porque no, obviamente, no son iguales. Ya sabemos que los blancos, son mucho más delicados y se rompen mucho más fácilmente. Ojo, también se tiene en cuenta que dependerá de su tamaño y grosor. Puestos que los hay muy finitos y pequeños y otros, que son realmente gruesos.

  1. Para cocer al vapor los espárragos blancos que estén congelados.  Cogemos una olla y la llenamos de agua. Será suficiente con media olla o un poco menos (dependerá del tamaño) y se colocará el recipiente oportuno dentro para cocinarlos al vapor. Habrá que colocarlo al fuego y esperar a qué el agua empiece a romper a ebullición.
  2. Una vez que hierva, se colocan los espárragos dentro de la cesta del vapor. Coloca la tapa. El tiempo bastará con unos minutos. Para saber cuando es el tiempo idóneo, hay que tener en cuenta que deberán estar firmes, pero no duros. Por tanto, coge un palillo o un tenedor y ve pinchándolos. Hazlo con cuidado, para que no se rompan. Cuando estén listos (blanditos) pero firmes, retíralos con cuidado de la olla.
  3. Sírvelos, y como dato que os damos a modo de truquillo, podéis siempre que queráis que los espárragos tengan un poco de gusto o más sabor, añadirle al agua un poco de limón exprimido.
  4. Otras opciones, son echarle al agua, hierbas aromáticas, unos dientes de ajos, etc. Los espárragos con el vapor absorberán el olor y tendrán más sabor.
  5. Son muchos y muchas, las que con el día a día, tana ajetreado, les resulta imposible o complicado, comprar en el mercado los alimentos frescos, por eso recurren a los congelados. No hay ningún problema y aunque obviamente, siempre un alimento natural y recién cogido y elaborado/cocinado, tiene más vitaminas, no significa que, tras ser congelado, se vayan a perder todas. Y mucho menos, su sabor.
  6. Si sois de los que compráis mucha cantidad o bien os sobran, no los tiréis. Congelarlos. Para hacerlo previamente escaldados, se echan en agua hirviendo no más de cinco minutos y a continuación, se colocan bajo el grifo con el agua helada. Tras esto sólo queda colocarlo en el recipiente o bolsa hermética para congelarlos.
  7. Cocer espárragos verdes. Con una pela verduras o con un cuchillo si no lo tenéis, pero con mucho cuidado, retiraremos la piel más gruesa y la más superficial. Siempre desde la zona de la yema hasta el fondo de la zona del tallo.
  8. Previamente, se lavarán bien. La zona del tronco, también se cortará un poco.
  9. Se cogerá una cazuela/olla y se cubre de agua. ¿Cómo saber cuanta hay que echar? Colocar los espárragos dentro, de pie, y fijaros que el agua cubra justo por debajo de la yema. Esa es la cantidad exacta.
  10. Se le echa un poco de sal al agua (para que los espárragos no estén sosísimos).
  11. Cuando observes que el agua empieza a hervir (justo cuando empiece), es cuando debes colocar los espárragos dentro. No antes. El truco para que los espárragos no se caigan o floten en la olla, la idea es atarlos con una cuerda o bien una goma de pollo. Los atas, pero no aprietes muy fuerte para que no se rompan o se deshagan.
  12. Espera unos 15-20 minutos, para saber si ya está cocidos, pínchales en el tallo con un tenedor. Así, sabrás, si ya es tiempo de retirarlos o falta un poquito más.
  13. Un dato importante, no se debe dejar muchos minutos, porque si pasa la cocción, quedarán los espárragos aguados, se romperán, de desharán…

¿Que necesitas para cocer espárragos?

  • Una olla.
  • Agua.
  • Un cuchillo.
  • Platos.
  • Cuerda o una goma de pollo (para atar los espárragos).
  • Aceite de oliva.
  • Un recipiente para poder cocer las verduras, si se hacen al vapor.
  • Un cuenco mediano/grande.
  • Una sartén o un wok.

Consejos para cocer espárragos

En cuanto al tamaño de los espárragos, pueden variar muchísimo. De hecho, los espárragos blancos pueden encontrarse enormes o muy finitos, esto se debe tener en cuenta a la hora de prepararlos, cocinarlos, realizar su cocción y tenerlo en cuenta para elaborar según qué tipo de platos.

Por ejemplo, si eliges un esparrago fino, son de los más aptos para elaborar ensaladas o incluirlos para hacer un revuelto de verduras (los espárragos verdes finos). Los que son finos, son los que se cocinan más rápidamente (tenlo también en cuenta) y a su vez, hay que considerar que pueden quedar más blandos por dentro y más crujientes por fuera. Por el contrario, los espárragos más gruesos, tardan más en cocinarse. También quedan una vez cocinados, más consistentes en su cocción (tenlo en cuenta) porque en esto, es cuestión de gustos siempre.

Evidentemente ni uno es mejor, ni el otro es peor… sólo cuenta el que más te guste o sea más apto para el plato que quieras elaborar.

A la hora de comprarlos y tener que elegirlos, te chivamos un truco que no suele fallar. Fíjate bien y elige siempre los que no estén descoloridos o desteñidos. Los que no estén blandos y los que estén bien firmes. Esa es la señal de que son bien frescos.

¿Has oído alguna vez que blanquean los espárragos? ¿Esto qué quiere decir? Sigue leyendo, te lo contamos. Suena más extraño de lo que realmente es… porque blanquear los espárragos, realmente no es más que un método de cocinarlo (por así decirlo). Cuando se hierven, se cuecen y demás… se retiran del fuego y no se utiliza para nada esa agua (es muy desagradable). Justo después de este paso, lo que se hace es colocar los espárragos en agua que previamente se le ha echado hielo. Sí, los espárragos en agua helada. A este método, es el que se le conoce como blanquear los espárragos.

 

Si no los habéis probado nunca, no dejéis pasar más tiempo y probar los espárragos. Tal vez, la primera vez, son más indicados los verdes finitos, que no tienen tanto sabor. Los blancos pueden resultar más desagradables al gusto.

 

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